En línea con todos los fantásticos viajes de Community Service que ya se han realizado ( Cucha Cucha y Cacharí) en el año y a la espera de lo que se viene (Delta), nos detenemos para compartirles un viaje muy especial que conmovió a todos, tanto alumnos como profesores que viajaron como el resto de la comunidad que apoyó y de alguna manera, también viajó con nosotros a través de las donaciones reunidas y las historias compartidas al volver.

Seguimos profundizando nuestro vínculo con la ong Haciendo Camino, la cual trabaja comprometidamente en el Norte argentino para combatir la pobreza, la desnutrición, la violencia y la falta de educación, entre muchas otras problemáticas que son parte de un mismo entretejido.

Esta vuelta fuimos de la partida 35 alumnos y 4 docentes, quienes fuimos testigos de una de los mayores combates que hay que librar, el olvido. Fue una semana cargada de emociones encontradas. Como si constantemente estuviésemos arrojando una misma moneda que nos devolvía caras y cecas, a modo de tristezas y alegrías. Fue una semana escuchando historias que debían ser escuchadas de primera mano, con respeto y sin prejuicio. Y con la premisa de amar sin medida.

Pintamos murales preciosos, equipamos centros de estimulación con un montón de donaciones juntadas por las familias de ambas sedes de Kinder (tantas pero tantas que llegamos a equipar 5 centros) arreglamos paredes cual albañiles, organizamos una merienda multitudinaria para las madres y dejamos que nos enseñasen los oficios que están aprendiendo ellas, jugamos con los niños y los entretuvimos con música (impagable verle la cara a los chicos al escuchar sonar la trompeta) y juegos en una inolvidable kermesse, visitamos casas, pintamos y amuramos muebles, estantes, bibliotecas y demás mobiliario. Pero resaltó lo más importante, AMAMOS.

Estoy orgullosa de este equipo de chicos, quienes supieron conmoverse, ser respetuosos, manejarse con una sensibilidad asombrosa, enojarse frente a la injusticia, escuchar y brindarse por completo. Nos cansamos de recibir halagos por ellos y varios nos repetían: "no es común encontrar chicos así a su edad"

Los dejo con las palabras de ellos, los protagonistas, no sin antes agradecer a:
-Georgina Nucifora, Martín Cassels y Martín Schnock, los profesores y amigos con los que formamos un excelente equipo
-Los padres de los chicos que viajaron, quienes nos confiaron a los espectaculares chicos que criaron.
-Los directivos y docentes que nos apoyaron en todo y nos prestaron a sus alumnos por una semana.
-A los miembros de Administración quienes siempre hacen posible los viajes a través de su gestión.
-A todas las personas que acercaron sus donaciones, en especial a los equipos de directivos y docentes de Kinder Olivos y Punta Chica y a todos los padres que mandaron cosas soñadas.
-A los choferes del micro que trabajaron a la par nuestra cuando conocieron el fin de nuestro viaje.
-A Haciendo Camino por su maravillosa tarea de abrirnos el camino.
-A los 35 preciosos chicos que viajaron, gigantes de corazón.


Priscila Garritano Domizi
Learning through Service
Coordinator


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