Durante las vacaciones de invierno se llevó a cabo el viaje a Rusia de Arte e Historia, que en esta oportunidad tuvo su 4ª “edición”.

    Un grupo de 46 estudiantes de 11º y 12º año y 5 profesores disfrutaron de esta increíble oportunidad.

    Las ciudades de Moscú y San Petersburgo desplegaron sus encantos frente a nosotros, y las iglesias, fortalezas, monasterios, palacios, parques y jardines fueron mostrándonos sus secretos.

    Descubrir en vivo lo que muchos habían estudiado en History o encontrar hitos del arte bizantino o del arte occidental para los que cursan Arte, fue una experiencia cotidiana e inolvidable.

    Redescubrimos la historia de los zares, escuchamos “otra campana” de la experiencia soviética, nos encontramos en un universo en el que no podíamos comprender ningún cartel…

    El Kremlin y la Iglesia de San Basilio nos recibieron a nuestra llegada y encontrarnos en la Plaza Roja, vista tantas veces en fotos, fue el puntapié inicial de estos 13 días de recorrido, pero también formaron parte del itinerario las  iglesias llenas de iconos y mosaicos de pies a cabeza, los fieles encendiendo velas en el Monasterio de San Sergio, la visita al Museo de la Segunda Guerra Mundial, y el acceso a  un bunker a 80 metros de profundidad.

    Fuimos testigos de costumbres que llevan a cabo los novios en su día de casamiento, ya que al ser verano, la ciudad de Moscú  estaba llena de parejas en el día de su boda sacándose fotos en diversos lugares simbólicos.

    Pintamos nuestras propias matrioshkas, guiados por experimentadas artesanas. Visitamos la Galería Tretyakov con los íconos más famosos y el Museo del Hermitage, con una colección de arte europeo asombrosa.

    Los palacios de Pedro el Grande en Peterhof  y de Catalina en Pushkin, en los alrededores de San Petersburgo, nos asombraron con su tamaño, su despliegue de espacios dorados y la fastuosidad de la vida de los zares desde el  S XVIII en adelante.

    Los jardines, los parques públicos cubiertos de flores, las dos ciudades cruzadas por hermosos ríos, el Moscova y el Neva, el metro de Moscú repleto de arte del  realismo soviético en cada rincón completaron esta experiencia increíble.

    Pudimos disfrutar de una función del ballet El Lago de los Cisnes en el Teatro Mariinsky después de una  visita a una escuela de danza y de conocer cómo es la formación de los bailarines desde pequeños.  Asistimos a un espectáculo de danza folklórica con bailes y música de diferentes regiones de Rusia.

    Tuvimos la suerte de visitar la embajada argentina en Moscú, ya que el embajador actual es el tío de uno de los alumnos que viajó en el grupo, y allí nos contaron cómo es la experiencia de ser el embajador en este país tan gigantesco y cómo es la vida de un estudiante ruso hoy en día.

    Día a día fuimos armando una imagen completa, a partir de cada una de las visitas y actividades, reflexionando y trabajando sobre esta experiencia por las noches después de la cena.

    Cada uno de los 46 alumnos se mostró genuinamente interesado por este viaje, abierto a conocer este nuevo universo cultural y bien predispuesto para recorrer durante todo el día sin descanso.

    La experiencia del viaje a Rusia quedará por mucho tiempo en nuestras retinas y para siempre en nuestra experiencia de vida.

 Profesoes: Silvia Criado, María Julia Moretti, José Luis Pace, Alejandro Ruiz y Nora Colombo


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